I
Come como enferma, le cuesta tragar. Mastica un pedazo de pan, pero no se lo come. No se lo traga nunca, lo mastica, lo mastica y nunca pasa más allá de los dientes. La lengua lo devuelve todo con espasmos regulares que empezaron hace tiempo y que ya no la dejan hablar. No come nada, hace días que no come nada. Se enferma del sueño y del hambre que aparecieron derrepente, como si toda su vida hubieran estado al acecho, detrás de cada rincón de la casa o de la calle, como si fueran animales al acecho, esperando que ella desviara su atención del camino, listos para atacar. Y la atacaron, y ahora ella no come nada, no duerme nada. Ahora ella se va muriendo lento, tan lento que no se nota.
II
a veces se pierde
se le escapan las palabras
se le escapan las manos
y sale a caminar y ya no vuelve
a veces, cuando se pierde
inventa palabras nuevas
inventa caricias nuevas
y corre abriendo caminos que no existían
a veces, cuando se pierde
las palabras se enredan y se besan
y las caras de la gente habla más
y ya no corre, y ya no baila, y vuela
a veces, cuando se pierde
la perdemos
a veces, cuando se pierde
la encontramos
y a veces, cuando se pierde
nos encuentra
y la magia empieza
y las palabras desaparecen
y el cuerpo desaparece
y el viento nos lleva lejos.