lunes, 5 de agosto de 2013

no tenía mucho

puro poto tenía
y la cara era fea
como de pajarito recién nacido
pero hablaba toda la noche.
y sabía contar chistes cochinos. aunque cuando se reía se le notaban los dientes picados y las arrugas de la frente. es que era fea bien fea.
pero a punta de historias y pegamento pasábamos de largo.
A veces nos dábamos besos. cuando estaba bien oscuro.
y a veces ni tanto.
ni tan fea era.