sábado, 22 de marzo de 2014

Pedro

Me gusta ese rincón del cuerpo
que no tiene nombre
Me gusta el olor del domingo
Me gusta perderme en infinitos finitos
en paisajes que se acaban
en lagos que desaparecen con el sol
Me gusta huir por campos desiertos
por paisajes rotos
por montañas que se van a derrumbar

Ahora.