equivocar caminos por vientos fuertes
errar destinos por brillos muy intensos
destinar vidas por error
cumplir cansados las promesas
dejar de sentir saladas las comidas
y dejar de comer hormigas picantes
plantar dudas como árboles
y flores por besos y amores
aguas de hierbas calientes
perfumadas manos trabajadoras
caras tostadas como el maní con pasas
dedos que dan ganas (tantas) de comer
inflarse el cuerpo lleno de nubes
a punto de morir o llorar
explotar de vida desde dentro
tragarse la tierra que nos traga
quebrar los gritos que nos quiebran
y reventar como frutas maduras